Archivos Mensuales: junio 2010

Una de política…

Se cumplió un año del famoso golpe  no golpe de estado en Honduras. Aquella improbable parodia de los golpes militares en América Latina,  nos ponía de la noche a la mañana en el punto de mira  y en los titulares de todo el orbe.(Me pregunto si la azafata que en el aeropuerto de Oslo, aún teniendo mi pasaporte en sus manos, me mirara como si yo me estuviera  inventando el nombre de Honduras, terminó, al fin, por creerme.) 

Nuestro “Western Baleada” particular estaría plagado de chistes malos. ¿El primero? Nuestro presidente amanecería en piyama en un aeropuerto de Costa Rica  y narraría en rueda de prensa, con el tono más lastimero de su repertorio (y todavia con la piyama puesta), cómo fue sacado por la fuerza de su casa en horas de la madrugada y subido en un avión sin derecho a preguntar su destino. A su lado(¿apoyándolo?),el presidente Arias con cara de desconcierto e incomodidad. El pobre hombre se vió envuelto en el tamal sin tener vela en el entierro.

Horas despues, con el país en vilo y  el caos cociéndose a fuego lento, el Congreso de la República en pleno, se apresuraría a juramentar a Micheletti como nuevo presidente  y se sacaría de la manga una carta de renuncia , segun ellos, firmada por puño y letra del propio Mel Zelaya.¡ Así de idiotas nos creen!

El presidente Arias, en su discutible carta de intenciones,tratando de mediar en esta jungla llamada Honduras, llamaría a la más que imposible restitución de Zelaya  a cambio de la amnistia para ambos bandos por las atrocidades cometidas antes, durante  y después del golpe no golpe, pero el presidente Arias,quizás justificando su premio Nobel, diría amnistía por no decir impunidad; supongo que amnistía quedaba más bonito en el papel.

Pero el circo apenas comenzaba. A partir de entonces, Mel se encargaría de pasear sus miserias por todo el Istmo y más allá, intentando en vano que le escucharan sus motivos y justificaciones, aceptando, a medias, que su propósito inicial había sido el que todos sabíamos que había sido.

Micheletti desafiaría a la comunidad internacional y se pasaría por el forro de los huevos(discúlpenme si hiero su sensibilidad) a la OEA, ONU,CEE,FMI,BID y no se cuántas siglas más, asegurando que sus motivos eran desinterasados y altruistas. ¡Ja!

Estados Unidos, a pesar del clamor, se aplicaría la  canción de Shakira y permanecería ciego, sordo y mudo

El caos que se venía cociendo se desataría al fin y se culparía del mismo a Chávez, a Mel y a Castro, no necesariamente en ese orden, ah, sin olvidar que un ingenioso diputado llamaría “negrito ignorante” a Obama.

Mel,  por su parte, seguiría imparable en su gira lastimera por Latinoamerica , y como toda gira que se precie necesita un vestuario a la altura, éste surtiría su guardarropa con guayaberas a destajo, usando como sello distintivo, como no, el sombrero.

Micheletti y sus secuaces  se pasarían por el arco del triunfo los derechos constitucionales decretando toques de queda a granel y cerrando radios y  canales de televisión que estuvieran en oposición al nuevo régimen, pero claro, ellos insistirían en que no fue un golpe.

El pueblo se hecharía a las calles; unos reclamando la vuelta de Mel y otros, aunque  vestidos de blanco en señal de paz, llevarían pancartas bien visibles y con un  mensaje muy claro: “Mel, no te queremos”

Mientras tanto, Chávez  enriquecería el vocabulario popular acuñando palabras como Goriletti o Payasetti, y a todo esto ya nos habríamos olvidado de lo que originó semejante debacle.

Para culminar la payasada, Mel se acuartelaría en la embajada de Brasil  por tiempo indefinido, con un objetivo aún más indefinido hasta que, como se vaticinaba, Pepe Lobo fuera elegido presidente.

Lo que no terminamos de entender es que aquí todavía no hay ganadores.El triunfo se logrará el incierto día en que el hondureño promedio comprenda que en los juegos sucios de nuestra política , sólo somos una pieza más, un simple títere que se mueve al son que a ellos más le gusta.

Zelaya fue despedido por la puerta grande con rumbo a República Dominicana y ahora hasta desempeña un alto cargo en el gobierno de Chávez, dicen.

Micheletti sigue engrosando sus cuentas bancarias, para eso es un gran empresario, pero para el pueblo, el desfile de paquetazos no ha hecho sino comenzar y a Pepe Lobo se lo hemos dejado fácil.Si alguna de sus medidas falla, con decir que todo es por culpa del golpe no golpe estará disculpado.

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Honduras: Algo pequeñito.

Zulema va a hablar de fútbol, si señores, no sin antes aclarar que cuando estoy viendo un partido, no me entero ni de la mitad de lo que pasa en el campo, pero lo haré porque en este tema todo el mundo tiene algo qué decir, y yo no quiero ser menos.

Me queda claro que en el juego son 11 contra 11, (a veces 11 contra 12 cuando los árbitros se decantan por uno u otro equipo) y que el quid de la cuestión es meter la bola en la portería contraria, pero no me pidan más. Mi primo me ha explicado 100 mil veces lo que es posición adelantada y justo en este momento trato de hacer memoria y no lo recuerdo.

Pero no es de cuestiones técnicas, ni de leyes de probabilidad, ni de las estadísticas-que esas, en el partido de ayer estaban todas en nuestra contra- que quiero hablar. Son  importantes, claro, pero poca relevancia tienen para mi, en el caso que nos ocupa(si, es obvio que me falta el cromosoma Y).

Tampoco se trata de clasificarnos aquí en optimista(léase, iluso) o pesimista(léase, vendepatria). No nos engañamos, todos sabíamos lo que iba a pasar, pero soñar es un oficio hermoso y estoy segura que hasta el más acérrimo realista se permitió- aunque sea por un breve segundo, tal vez lo que dura un suspiro- imaginar qué pasaría si nosotros, los pequeñitos nos convirtiéramos por una vez en el legendario David que, por inspiración divina, venció a Goliat.

Pero no señores, no pasó así. Por mucho que se santiguaran los nuestros antes de entrar al campo, David fue David de principio a fin ( en ocasiones, incluso más pequeñito) y la inspiración divina nunca llegó.

Alguien se quejaba en Facebook del muermo que era ver el partido escuchando la narración de Univisión. A mi me tocó tragármelo escuchando la narración de un canal español y créanme, fue duro. Nos ningunearon, nos apocaron, pero hoy, poniendo las cosas en perspectiva, hasta me siento agradecida con Goliat porque, siendo honestos, la goleada pudo ser apoteósica.

Si, Honduras es un país pequeñito que muchos ni siquiera sabrían ubicar en un mapa y es probable que no haya nacido el que vea a Honduras en una final mundialista, pero catrachos, somos más que fútbol.

Que no nos digan que no tenemos coraje, que no nos digan que nos falta garra, que no nos digan que nos falta ilusión. Somos millones en Honduras y  miles los desperdigados por todo el mundo, los que demostramos cada día que a pesar de nuestro humilde bagaje, los pequeños también cuentan.

Así que, como me decía mi madre cuando me daba un buen raspón( que era a menudo): ♫Sana, sana colita de rana♫.  A sorbernos los mocos y a tirar pa’ lante. Mañana será otro día.

♫Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva♫

Últimamente estoy muy quejica y el martes,  preparando en mi cabeza el siguiente post del blog , estaba  considerando seriamente  escribir una ácida diatriba sobre el  impetuoso verano que se nos  había colado sin permiso y que me tenía de un  genio imposible. El estío se me estaba convirtiendo en hastío y eso que no hace su entrada oficial sino hasta el 21 de junio. Resultó que esa misma tarde, un muro de espesas nubes grises cubrió el sol y desde entonces, al triste,  no se le ha vuelto a ver el pelo. La lluvia lleva azotando mi ventana dos noches seguidas( lo que significa que he dormido como un bendito),  los termómetros han caído en picado y tocó volver a echar mano de abrigos ,chaquetas, mantas y colchas. Hasta allí , todo muy bien, pero yo me quedé sin tema para quejarme.

Yo sé que  los amantes del verano disentirán de mi opinión, pero ¿qué puedo yo hacer?. La lluvia tiene ese efecto en mí , me pone inexplicablemente de buen humor.

Así que en lugar de quejarme, ejercitaré mi neurona  siguiendo con mi lista de cosas que no quiero olvidar:

10.- Es oficial: Los helados son mi perdición y los de Nestlé- valga aclarar que no me pagan por hacer publicidad- se merecen una ovación apoteósica por el Magnum Gold que, con su centro de helado de vainilla veteado de caramelo, recubierto con una capa de  caramelo salado y otra capa de chocolate blanco-dorado, me hace blanquear los ojos y crispar los dedos de los pies con cada mordisco. ¡Gracias Benítez!

11.- John Mayer tiene razón…My body is a wonderland

12.- ¿Qué podrá significar que las imágenes tan comunes en esta época, de  gente tumbada en la playa bajo un sol abrasador, en lugar de provocarme envidia, me den sofoco? Ah sí, lo olvidaba: que soy una “rarita”

13.-José Saramago es un adorable irreverente.

14.-Por incómodo que pueda resultar, con los amigos no siempre se puede ser Suiza…

15.-Mala cosa el alcohol…Derriba muros que nos ha costado una vida construir.

16.-Importante: Cuando me ofrezcan licor de hierbas, debo huir despavorida.(Pato, esta va por tí)

17.-Zulema, obsesiones las justas

18.-Hubo una época en que  se me ocurrió que era hora de colgarme en el corazón el cartel de ovebooking.  Hoy me doy cuenta que es éste un músculo tan elástico,  que siempre hay  espacio para uno…o dos mas.( Haydee  y Pato ya tienen su sitio)

19.-Retomar el contacto con viejas y buenas amistades, es como un pellizquito agradable en el corazón.

Estoy terminando de escribir este post  y al mirar por el ventanal de la biblioteca, me sorprende un tímido reflejo dorado de sol y un cielo  azul queriendo abrirse paso a traves de unas pocas nubes  grises …¿será que se acabó la tregua?. Qué remedio. ¡¡Bienvenido el calor!!

Desafiando la gravedad

Newton, que era un genio, nos dice en su primera ley:

1.-Todo cuerpo en reposo abandonado a su suerte, permanecerá en reposo.

2.-Todo cuerpo en movimiento, seguirá moviéndose eternamente, con una velocidad constante y en la misma dirección, si algo no lo detiene. (No crean, ni por un momento, que yo guardo esta información en mi cerebro. Me la acaba de chivar San Google bendito.)

Quien me puso a pensar en las leyes que rigen la Física Elemental fue mi abuela, una mujer casi centenaria, pero no por eso menos lúcida.

A esta buena mujer, la sabiduría popular la ha provisto de refranes muy agudos, acertados y divertidos que no duda en soltar cada vez que la situación lo amerita y que algún día compartiré en este blog, pero por el momento me ocuparé de dos en particular, que me demuestran cómo  mi abuela (que de leyes de Newton, me parece a mí, nada sabe), recita teorías newtonianas, salpimentadas con el refranero popular catracho:

1.-“El que nace pa’ maceta, no pasa del corredor.”

2.-“El que nace pa’ tamal, del cielo le caen las hojas.”

Aunque en más de una ocasión me he sorprendido repitiéndolos, siempre he escuchado ambos con cierto recelo porque los encuentro crueles y perversos, porque considero que estos refranes, en su sencillez, insinúan cosas que yo me rebelo a creer…

Todos, con suerte, conocemos a alguien o tenemos un amigo patoso, gafe, o salado(digo con suerte, porque si no lo tenemos, significa que el patoso, gafe o salado somos nosotros); ese que parece andar por el mundo con pies de trapo, trastabillando a cada paso; ese al que invariablemente va a dar el pelotazo(o en el peor de los casos, el naranjazo); ese al que nunca nada le sale bien y que más que tropezarse con las desgracias, se empotra contra ellas; ese cuya eterna compañera es la mala suerte… como quien dice, ese que se tira al pajar y se entierra la aguja.

Si nos atenemos a los refranes de mi abuela, este pobre energúmeno por más que se esfuerce, nunca llegará a nada y no habrá poder capaz de desviar las desgracias que persistente e invariablemente se lo llevarán de encuentro.

Valga decir que ayer, quien esto escribe, se encontraba plácidamente dando un paseo por el parque, disfrutando de los primeros calores del verano, cuando una rama seca, como si de un boomerang se tratase, se vino a estrellar justo en mi nuca haciéndome perder el equilibrio y a punto estuve de ir a dar con mi humanidad al suelo, así que créanme, que sé lo que me digo… Yo he sido ese patoso, ese gafe, ese salado…En la vida, he dado  traspiés tan inverosímiles, que sólo he sido consciente de los mismos por la gélida sensación de vértigo incrustada en mis entrañas cuando he estado al borde del precipicio. Esto es, cuando he tenido suerte. Cuando no, el traspié me ha mandado como un bólido en caída libre, y yo, creyendo estúpidamente que no había esperanza para mí, he cerrado los ojos y me he dejado ir, me he abandonado a la inminente fuerza de gravedad que me llevaba a lo más profundo del abismo.

Un día como hoy, abro los ojos y me sorprende descubrir que, después de semejante acto tan temerario, he aterrizado de pie y que, salvo por algunas magulladuras, estoy entera…¿Cómo es eso posible?

Leyendo a Paul Auster, encontré la respuesta en un párrafo que me nubló los ojos en el acto:

“Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de esa caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror. Yo había saltado desde el borde y entonces, en el último instante, algo me cogió en el aire. Ese algo es lo que defino como amor. Es la única cosa que puede detener la caída del hombre, la única cosa lo bastante poderosa como para invalidar las leyes de la gravedad

La vida me ha cambiado una barbaridad desde entonces y ahora parece  que voy por la vida con paso más firme, pero es tambien  la vida con su perenne guiño de ironía, la que me advierte que no debo descuidarme …lo bueno es que siempre habrá algún boomerang suelto por ahí, para recordarme lo fácil que puede ser perder el equilibrio.

…Madre, gracias por  sostenerme cada vez, aunque yo no lo mereciera.